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          La serie "Like Strangers" aborda la práctica de la violencia como conexión entre un contexto real y virtual. Después de haberla consumido durante décadas administrada por guionistas audiovisuales como catárquica venganza de su argumento en todo tipo de formatos; después de que haya conformado incluso estéticas; después de que los gobiernos más civilizados la continúen legitimando en sus prácticas; después de que casi se socialice como cobro de lo adeudado por la posesividad emocional; ya hay generaciones que en lugar de intercambiar cromos intercambian sus propias grabaciones de abusos a los más débiles de su entorno. En sus grabaciones, causa y efecto se cierran en un círculo donde las IMÁGENES que transmitieron una actitud acaban conformando nuevas IMÁGENES, pero con un salto cualitativo. Las primeras eran ficticias y las agresiones que ahora captan esos teléfonos móviles son violencia real, normalizada y asimilada en el grupo como un entretenimiento más, una forma de ocio.

La serie se compone de objetos creados para ejercer violencia, solo que cubiertos de inofensivos caramelitos de repostería; un video-collage de peleas callejeras grabadas con teléfono móvil; y una serie de pinturas extraídas de los imaginarios del cine negro pero pobladas de personajes que nos miran a nosotros, quizá porque las realidades acaban por superar a lo virtual.

"Like Strangers" no sólo comparte con el video “Perfidia” parte del concepto, sino la factura visual colorista, símbolo de esa descontextualización de una violencia dulcificada en el imaginario colectivo, asimilada como una posibilidad más.

Feria Internacional ArteSantander. 2008.

Bolitas de caramelo sobre madera.