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    Atender a tres imágenes simultáneamente puede resultar un exceso de información. Si además esa información se ofrece parcialmente y de manera fraccionada, no es posible alcanzar una visión global de la realidad que describe. Y eso impide crearse un criterio sobre la cuestión, posicionarse y reaccionar. La sobrecarga de información fragmentada nos inclina además a una dispersión de la atención. Fomentando el interés por lo accesorio en detrimento de lo principal.

Eso es precisamente lo que vienen advirtiendo pensadores del uso de la imagen y la comunicación como Manuel Casells, Vilem Flusser, Paul Virilio, Claudia Gianetti, Zygmunt Bauman o Daniel Innerarity entre otros.

Esta video proyección multicanal también plantea el hecho de que los imaginarios e identidades colectivas, se construyen principalmente con los hábitos transmitidos y las imágenes que los sustentan. Prometedoramente renovadas e innovadoras en cada tiempo, pero siempre inmutables en la transmisión de Poder.

La instalación se compone de tres superficies traslúcidas sobre las que se proyectan tres videos. Solo en su esquina inferior izquierda reciben la imagen de manera permanente y totalmente nítida, en una porción de la misma forma y tamaño en las tres superficies. Únicamente a veces hay pequeños flashes que desvelan la imagen completa, aunque desenfocada. La mayor parte del tiempo permanece oculta al espectador.

Las imágenes elegidas de la primera superficie corresponden a un inmigrante encaramado en la valla fronteriza de Melilla; en la segunda aparece una recreación de la escena en el interior de un coche con un alto cargo del gobierno conservador contando euros de mil en mil y cuya grabación trascendió el sumario del "caso Imelsa" en 2015, dentro del clima general de corrupción; y la tercera imagen en video son las manos de un viejo intentando enhebrar una aguja, aludiendo a la reivindicación de género descrita por Mercedes Zafra sobre la necesidad de que los hombres nos incorporemos a responsabilidades domésticas superiores a las comunes, como el cuidado de ancianos y enfermos en las familias.

Todas las imágenes representan realidades impermeables, que no llegan a construir nuestros imaginarios colectivos porque no se nos ofrecen de manera global, sino troceada, incompleta, sin claridad ni con la regularidad que les corresponde.

Museu del Carme. Valencia. 2016.

Video instalación multicanal.

Dimensiones 120x25x7 cm.