1/2

       La acción "FMI" consistió en la lectura en castellano e inglés, del presupuesto que la institución financiera dedicaría a los dieciocho países más desfavorecidos del planeta para el año entrante. Pero en lugar de proceder a la distribución de miles de millones de dólares, divisa en la que los PAE (1) del International Monetary Fund conceden lo que en realidad son préstamos encubiertos, el presupuesto leído en la performance repartía sólo miles de millones de "buenas palabras"..."fine words" para cada uno de esos países. Con mecanismos similares, el Estado Español ha destinado durante años parte de sus presupuestos oficiales, hacia la ayuda de países en vías de desarrollo. Pero en la práctica en muchas ocasiones se trataba de préstamos para la venta de productos de empresas españolas. Entre esos productos España se convirtió en el mayor exportador mundial de municiones de armas cortas al África subsahariana, desde 1986 a 2010. Oficialmente las ventas se consignaron como "municiones para caza" dentro del presupuesto de ayuda al desarrollo. Actualmente las cifras de ventas no son públicas. El Estado Español es uno de los diez mayores exportadores mundiales de todo tipo de armas, junto a EE.UU, Rusia, China, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. Esta lista es similar a la de los países principales contribuyentes del FMI, con una participación en el diseño de sus políticas, proporcional a su cuota contributiva. Donde además EE.UU. como fundador se reserva el 15% de los votos y el derecho al veto. 

Elegí hacer la performance "FMI" en Disha, Marruecos, una población nacida espontáneamente con sucesivas llegadas de emigrantes del sur. Los propios vecinos han trazado las calles. A penas tiene alumbrado, no cuentan con desagües, recogida de basuras ni distribución de agua.

(1) PAE: Los llamados Planes de Ajuste Estructural del FMI y BANCO MUNDIAL han servido desde los años 80, tal y como describe Mike Davis en Planeta de ciudades miseriapara que los grandes bancos americanos respaldados por la administración de Reagan, Bush y Obama concedieran préstamos a toda Africa y Latinoamérica a cambio de desmantelar el sector público; devaluar sus monedas; liberalizar la importación de productos occidentales mientras Europa y EEUU continúan manteniendo aranceles que restringen la entrada en sus mercados de productos africanos; dejar de subvencionar estatalmente la producción agrícola propia mientras que occidente continúa subvencionando la suya. En la práctica estas medidas han supuesto la obligación de ceder su soberanía en materia de política económica, y de facilitar el asentamiento de multinacionales occidentales ante la imposibilidad de afrontar la devolución de unos préstamos con intereses crecientes. Sin embargo nunca se contempló evitar la caída del precio de sus materias primas.  Esta supuesta ayuda al desarrollo ha sido analizada por Carole Radoki, Fidelis Balogum, Mike Davis, Alain Dubresson, Kelly Hoffman, Frances Stewart, William Tabb, Ha-Joon Chang o Alejandro Portman entre otros investigadores y economistas, denunciado un modelo que comenzó a ensayarse en el Chile de Pinochet por los "Chicago Boys", economistas formados en EE.UU. Según estos investigadores, la estrategia casi siempre necesitó la colaboración de dictaduras apoyadas desde el exterior para implantarse en 30 países africanos y  buena parte de Latinoamérica.

Disha. 2012.

Performance.