El resto de los animales a penas dudan, simplemente hacen lo que tienen que hacer. Probablemente sólo nosotros nos sumergimos en conjeturas y mediciones que contribuyen o entorpecen a nuestras decisiones según el caso, sumándose a los condicionantes genéticos y bioquímicos que también dictan nuestras elecciones sin que seamos conscientes de ello, incluso antes de que lo ambiental, cultural, religioso, lo puramente adquirido, determine una parte de esas decisiones.

Durante una estancia en Marruecos coincidiendo con la celebración de Aid el Khebir, en que se sacrifica un cordero, aproveché el momento para dibujar un poema sobre la carne del animal sacrificado. Con idea de convertirlo en un video stop motion. El poema procuraba usar verbos que contuvieran las decisiones de cualquiera, no sujetas a ninguna temporalidad ni geografía: "Si hubiera ido, si no hubiera ido;...Si hubiera ayudado, si no hubiera ayudado;...Si hubiera escuchado, si no hubiera escuchado...si hubiera amado, si no hubiera amado"

El entorno, la celebración señalada y el audio ambiente de la llamada a la oración, desde las siete mezquitas que rodeaban esa azotea en la segunda mayor medina del país, encapsulan la grabación. Y todo ello nos sirve para evocar el distinto concepto de arrepentimiento que hay entre musulmanes y católicos. Los musulmanes creen en el Mekthub, en lo que está escrito o predestinado y no tanto en el libre albedrío de los que han sido educados en la cultura católica, de manera que no viven igual el remordimiento, ni en consecuencia, la duda.